Definir la residencia universitaria como una unidad fue una necesidad: las viviendas debían ser una pieza importante del dispositivo urbano a gran escala así como constituir una propuesta homogénea tanto en su conexión con los grandes equipamientos del campus como en su relación con la trama paisajística de Saclay.
El principio estructurante de la propuesta consiste en la ocupación de la periferia del solar, formalizándose como un límite entre el espacio público exterior y el recinto de Parque en su interior.
La edificación perimetral replegándose sobre si misma se identifica claramente a escala territorial como un interface entre el interior y el exterior. Acontecimientos de menor escala como porches, terrazas comunes, pasajes, crean lugares de permeabilidad y de relación entre el espacio público y el recinto del Parque de uso para los estudiantes.
En el interior del Parque esta figura urbana adquiere todo su sentido constituyéndose como una piel protectora a las actividades comunes de los estudiantes e incluso a los habitantes más próximos. Es desde este lugar donde se identifican las diferentes tipologías de residencia y para los habitantes próximos puede ser un espacio verde del que apropiarse.