En los estudios para la actualización del edificio como hotel, una nueva torre, en la esquina con el Passeig de Gràcia, actualiza el volumen y lo hace también presente en las grandes perspectivas del Passeig de Gràcia:
Quiere ser, pues, un edificio presente en la Plaza y, también en el Paseo más representativo de la ciudad.
Su forma resuena con lo que tiene de zigurat la torre preexistente, según una escalonada y progresiva ligereza de materiales.
Sus usos pueden ser:
– Mirador panorámico
– Restaurante
– Captador de energía
El giro del nuevo volumen, atendiendo a la esquina, emplaza en un mismo edificio, un diálogo tanto con la Plaça de Catalunya como con el Ensanche Cerdà, a través de su principal arteria.