El juguete de lata, material que unifica el conjunto reunido, se caracteriza, a nuestro entender, por presentarse como un modo de reproducción y representación del entorno físico.
Lejos de los juguetes apoyados en la mecánica y la manipulación, los aquí reunidos representan entornos ambientales o figurativos.
Ése es el hilo argumental de nuestra propuesta. Lo hemos preferido a la ordenación cronológica. Así se agrupan los objetos en función del aspecto del mundo real que reproducen.
La forma de la exposición depende de la lectura descrita. Cada una de las agrupaciones de objetos tiene un entorno propio, asimilado al mundo que cada grupo de juguetes sugiera.
Se trata de una serie de recintos de geometrías elementales, construidas con “sándwich” de aglomerado de madera, que se concatenan produciendo áreas casi cerradas y espacios de transición entre cada una de ellas.
Éste es, de hecho, tanto física como intelectualmente, un círculo. Un círculo entre realidad y sueño.