Se trata de rehabilitar un edificio corporativo con la finalidad de mejorar la funcionalidad de sus espacios públicos y actualizar su imagen de marca, en un proyecto integral donde fusionar arquitectura, interiorismo de marca y museografía.
El gran desafío ha sido la coordinación interdisciplinar necesaria para abordar un proyecto de este tipo: crear nuevos espacios, tanto interiores como exteriores, en armonía con el edificio existente, mejor conectados visual y funcionalmente ofreciendo mayor visibilidad de los contenidos expositivos al visitante.
Una vez más las decisiones de proyecto se sitúan en este límite donde se ha de establecer la compleja relación entre las decisiones de pequeña escala y aquellas leyes generales que asumen roles de gran escala, en un intercambio de relaciones entre lo existente, desde la complicidad con sus elementos formales.